Ganadería 2020-2030

¿Qué nos espera en la próxima década 2020-2030 a quienes nos dedicamos a la ganadería? ¿A qué nos tendremos que enfrentar exactamente? ¿Somos conscientes de todo lo que viene? ¿Estamos lo suficientemente preparados para superar las dificultades y seguir mejorando? Quiero compartir con los colegas de la ganadería y profesionales de las ciencias agropecuarias la nota a continuación…

Quienes trabajamos en la ganadería, estamos viviendo tiempos nunca antes pensados. Pasar por dificultades económicas en el negocio pecuario no es nada nuevo. A eso, de una u otra manera, ya estábamos acostumbrados. Nuestros padres y abuelos también los tuvieron, pero supieron dejar atrás sus momentos de dificultad, y superarlos. A veces tuvieron que recomenzar de la nada, pero lograron levantarse y continuar. Algunos ya en carne propia también hemos tenido que pasar por este tipo de experiencias, y esa actitud de superación que tuvieron nuestros antecesores, ha sido una de sus mejores herencias para los que continuamos con el legado, y que tampoco nos rendimos ante las dificultades propias, sino que también hemos logrado superarlas, y con más fuerzas y aprendizajes, seguimos en pie. Y si además sabemos reconocer que como nos lo ha enseñado el Creador, “la raíz de todos nuestros males está en el amor al dinero”, no es el dinero lo que nos preocupa, porque cuando ya experimentamos la caída profunda, también ya aprendimos a ser felices en la escasez o en la abundancia, a seguir adelante cuando no hay dinero, y a ser prudentes cuando este llega, y hasta a no rendirnos cuando escasea y recuperarnos de las crisis económicas. Entonces, el hecho de que tengamos que afrontar una economía austera, no es precisamente lo más complejo que vamos a tener que afrontar en la siguiente década.

No debemos vivir para servirle al dinero, hay que aprender a usar el dinero a nuestro servicio. Esa es la bendición que tenemos cuando aprendemos a ser desprendidos y no dependientes del dinero, y cuando hemos entendido que el dinero no compra la felicidad y la tranquilidad. El Dios Creador también nos ha enseñado que: “Debemos preocuparnos, antes que todo, por buscar Su Reino y Su Justicia, y así todo lo que necesitamos lo recibiremos como complemento”. Dios quiere que tengamos la fe como de un niño, que no se preocupa por lo que necesita para comer o vestir, solo confía en que sus padres se lo proveerán. Dios quiere que tengamos la fe de los animales silvestres, que no tienen quien los alimente o dónde refugiarse, pero nunca les falta nada. Si Dios ama a los animales y cuida de ellos, con mayor razón cuida de cada uno de los que nos relacionamos con él.

Ahora bien, Dios no impedirá que tengamos que afrontar dificultades, y más bien permite que las tengamos que aprender a superar, porque así es como está forjando nuestro carácter firme. Luego, no demos por sentado que Dios nos evitará tener que pasar dificultades para que con lo que él mismo nos va enseñando, podamos encontrar la mejor manera de hacerle frente a todas las dificultades que vienen para la ganadería en esta década (2020-2030) que estamos iniciando.

Conozco el gremio ganadero, y sé que somos absolutamente cortoplacistas. Nos gusta todo para ya. No nos gusta esperar. Nos desespera cuando no se logra tener resultados inmediatos ante los cambios e innovaciones que vamos intentando. Tendemos a preferir lo fácil, porque le huimos a todo lo que huele a procesos de mediano o de largo plazo. Queremos producir ganancias pero le tenemos pavor a las inversiones que no van a producir esas ganancias de forma inmediata, y negocios así son poquitos, y puedo afirmar que ninguno tiene que ver con criar ganado o con sus productos alimenticios. La ganadería no es una industria de manufactura. Implica trabajar al ritmo de la naturaleza, porque todo lo que hagamos con afán para acelerarla, tarde que temprano será contraproducente. Nunca conocí una vaca, búfala, yegua, oveja, cabra, cerda (o incluso una gallina), que pueda parir antes de cumplir el tiempo que de acuerdo con la naturaleza debe tomar su ciclo ovárico, su fertilización y/o formación del embrión, y/o su gestación (o en el caso de la gallina, que dé su huevo si antes no transcurrió el tiempo que le toma formarlo y ponerlo). Ese afán que nos agarra de querer que todo funcione y dé resultados inmediatos, no es otra cosa que el afán por el dinero. Y como ya sabemos, en ese afán por hacer dinero es donde está la raíz de todos nuestros males.

Se vienen tiempos muy complicados. Llevo por lo menos 10 años pregonándolo, y una vez más lo quiero recordar para quienes trabajan en sus proyectos ganaderos con asesoría y acompañamiento de los profesionales de la Red CEG Internacional (y de paso también para todos los demás ganaderos en el mundo a quienes se les comparta esta nota). Desde muy chico escuché un adagio popular que dice así: “Soldado avisado, no muere en la guerra”. Hoy lo edito un poco para personalizarlo: “Ganadero avisado, no desaparecerá ante las dificultades que tendrá que afrontar en la década 2020-2030, o en este siglo XXI, o aún, en este tercer milenio, que ya está sobre la marcha”.

Debemos prepararnos muy bien para sobreponernos a dificultades tales como:

  • El encarecimiento de los insumos para hacer ganadería
  • El incremento en el costo de los combustibles
  • El mayor costo de vida con menor capacidad adquisitiva en la mayor parte de la población
  • La deforestación de los bosques que han sido tradicionalmente pulmones del planeta
  • La pérdida de la productividad de las tierras en agricultura intensiva (desertificación)
  • El efecto invernadero a causa del imparable calentamiento global
  • La alteración en los patrones de lluvia/sequía a causa del cambio climático
  • Los desastres naturales acentuados por los impactos del cambio climático
  • El crecimiento exponencial de la población humana en el mundo que aumenta el consumo
  • La extensión del área urbana ocupando tierras que estaban en uso rural
  • La migración de la gente del campo hacia las ciudades renuentes al trabajo de campo
  • El envejecimiento de las personas que trabajan en el campo sin relevo generacional
  • El auge de la cuarta revolución industrial y su expansión tecnológica
  • La entrada de carnes y lácteos de laboratorio a los mercados de alto consumo
  • El desestímulo hacia el consumo de carnes y lácteos naturales causado por la desinformación de los medios de comunicación y el accionar mediático de la ideología vegana y los ecologistas radicales
  • La doble moral de quienes se oponen a la ganadería o promueven no consumir o reducir el consumo de alimentos de origen animal, pero que al mismo tiempo no son tan radicalistas con respecto para abandonar otras costumbres y formas de vida contaminantes
  • La poca voluntad del sector científico para validar con investigación rigurosa las prácticas sostenibles de producción animal y los efectos regenerativos de la ganadería en los ecosistemas en los que se realiza esta actividad, y su eficaz contribución a la descontaminación ambiental
  • La falta de voluntad de los medios de comunicación de mayor alcance para presentar al mundo la ganadería como una actividad que regenera y descontamina más que cualquier otra industria
  • El descrédito que entidades como FAO y OMS propician con sus confusas publicaciones sobre el supuesto impacto negativo de los alimentos de origen animal sobre el ambiente y la salud humana
  • La falta de voluntad política generalizada para apoyar el sector agropecuario mundial
  • La participación en política de los opositores a la ganadería y/o el apoyo político que reciban
  • La posibilidad de que comience a regir el impuesto a la contaminación ambiental
  • El aumento de la pobreza en las comunidades rurales como consecuencia de todo lo anterior

Tal vez la lista puede ser más larga. Tal vez a usted como lector se le ocurra agregar algo más según su propia perspectiva de la ganadería hacia el futuro (si es así, me gustaría que lo comparta conmigo dejando su aporte en la sección de comentarios para esta publicación). Yo por lo pronto encuentro estas 23 dificultades como las que más saltan a la vista, o las que llegaron primero a mi mente al analizar la situación actual y lo que visualizo a futuro.

Quiero concluir esta nota haciendo una invitación. Desde muy pequeño aprendí de mis padres, educadores y mentores que “una sola golondrina no es señal de que ya ha llegado el verano”, y esto lo interpreto como que nada podemos hacer si cada uno intenta trabajar por su lado, pero es mucho lo que podemos hacer si trabajamos juntos. Los invito a que lo hagamos, a que trabajemos unidos!

Decía Albert Einstein (parafraseándole): “Nunca podremos solucionar un problema, conflicto o dificultad, si lo abordamos con el mismo pensamiento, actitud o acción que teníamos cuando se originó”; tenemos que trabajar implementando una manera diferente de pensar y actuar. Soy también un convencido de que para resolver una situación difícil con tantos, tan diversos, y tan complejos componentes, no podremos aplicar una solución única, debemos hacerlo con visión y acciones holísticos. Y así mismo, soy un convencido de que debemos priorizar ante todo al ser humano, puesto que la ley de la siembra y la cosecha nos enseña que “aquello que sembremos y cultivemos, eso mismo será lo que cosecharemos” (o lo que van a cosechar nuestros herederos de las próximas generaciones). Luego, los invito a trabajarlo de esta manera, aplicando una visión con acciones holísticas que prioricen sobre todo el servicio y bienestar para el ser humano!

¡No es fácil ser ganadero!

No es fácil madrugar cuando afuera llueve a cántaros pero no puedes darte el lujo de quedarte en la calidez de las sábanas porque en los potreros y en el corral las vacas esperan para producir la leche que luego será alimento no solo para la familia del ganadero sino para muchas otras personas que lo necesitan. Producir leche o carne es una enorme responsabilidad y deber que no muchos están dispuestos a hacer.

No es fácil permanecer con el ánimo y la voluntad intacta cuando después de tanto sacrificio no ves el resultado que esperabas; sólo queda la pena de todos los objetivos no logrados, pero también la consciente actitud de replantear y seguir porque esta no es una actividad en la que uno simplemente abandona y listo, no, ser ganadero es una filosofía de vida, hay pasión y principios que no se cambian fácilmente.

Todo ganadero en términos meramente financieros tiene más fracasos que aciertos pero cada día hay destellos de felicidad, por decir algo; cuando después de 280 días de espera, pare la vaca consentida de la cual siempre hay la ilusión de que toda su descendencia sea como su madre. Nos alegramos cuando vemos que con esfuerzo la cría da sus primeros pasos para buscar la ubre de su madre, es la señal de vida. Somos felices cuando montamos a caballo y nos adentramos en la verde escena del pastizal en reposo y espera como mesa abundante en comida el disturbio de la cosecha que hace el ganado. Quizá para muchos estas cosas son insignificantes pero para un ganadero son parte de su vida y por eso se mantiene en pie muy a pesar de toda dificultad.

No es fácil cuando al primer mes de sequía los potreros se quedan sin pasto y el pronóstico advierte que el fenómeno apenas empieza. La preocupación pronto se convierte en tristeza porque en muchos casos toca vender animales para salvar al resto y cuando digo salvar es por lo menos para mantenerlos vivos y sanos aunque no produzcan. Este tipo situaciones cada año la sufren muchos ganaderos en cualquier país porque lastimosamente quienes más sufren la crisis climática son los hombres y mujeres que viven del campo. Ojalá un día ganaderos y agricultores puedan tener voz en las convenciones climáticas, hasta entonces nos toca escuchar discursos vacíos.

No es fácil cuando el precio de la carne y leche cae muy por debajo de los costos de operación y se llega el día de hacer cuentas y caer en la cuenta que apenas alcanza para pagar al personal de la finca. Sólo quedan los números rojos como señal de máxima alarma que las cosas no están bien, toca entonces hacer de tripas corazones para resolver estos asuntos. Si usted es una persona que no sabe de ganadería déjeme decirle que la crisis financiera por la que pasa un ganadero es una constante.

Ahora usted se pregunta – ¿cuál es la razón de seguir en una actividad que no genera buen ingreso? La respuesta es: la ganadería es vocación con pasión por la que se paga un alto sacrificio y en cada día es arduo el trabajo por mejorar. Es decir, en una finca no hay vacaciones.

No es fácil tener que aguantar tanta crítica desproporcionada y mal intencionadas de aquellos que en nombre del medio ambiente lanzan cualquier campaña de desinformación vulnerando la conciencia de personas incautas que sin antes investigar también se suman a esa ola de palabras falsas. No es justo que nos culpen y pretendan hacer creer a la sociedad que somos los culpables del desastre ambiental.

Los ganaderos de diferentes países y por sus propios medios son los únicos que hacen acciones concretas para mitigar y revertir en lo posible los efectos del cambio climático. Ni los políticos, ni las empresas petroleras, ni la industria automovilística, ni los veganos han sido capaces de actuar en favor del medio ambiente como lo hemos hecho los ganaderos, porque nosotros sí tenemos los pies sobre la tierra y sabemos que tenemos una responsabilidad generacional, queremos heredar a nuestros hijos un mundo mejor.

Para tener alimentos sanos sobre la mesa se necesita un suelo fértil, y para que ese suelo sea fértil se necesita materia orgánica y es el ganado quien provee la mayor cantidad de materia orgánica. Esta breve explicación trata de evidenciar un hecho que es parte de los procesos y ciclos en la naturaleza. El ganado regenera los suelos. Si no eres capaz de entender esto por favor no maldigas al ganado. No es fácil ser ganadero, pero más difícil es pretender una sociedad sin ganadería, es un absurdo.

Ganadería Racional: ¿Transformar el ecosistema o seleccionar la especie correcta?

¿En qué momento perdimos el rumbo correcto?

La Creación de Dios fue originalmente una obra PERFECTA. Cada cosa estaba puesta en su lugar correcto. Dios nos hizo mayordomos de Su Creación, y nos concedió autonomía (libre albedrío) para gestionarla/administrarla, dotándonos además de la RACIONALIDAD para tomar decisiones correctas. Pero, hemos preferido querer “ser sabios en nuestra propia opinión”, y en vez de actuar con racionalidad podemos evidenciar que al contrario de eso, actuamos sistemáticamente en muchos aspectos de forma irracional. Ahí es cuando perdemos el rumbo.

Si nos detenemos un momento a reflexionar sobre la manera como hemos querido hacer ganadería, fácilmente podremos darnos cuenta de lo irracionales que estamos queriendo ser y actuar. Me refiero específicamente a que nos damos a la tarea, por demás prácticamente titánica, de querer transformar los ecosistemas para acondicionarlos a la fuerza de modo que estos se adapten a nuestro gusto o preferencias en cuanto al biotipo animal que nos atrae. Y pareciera no importar el dineral que esto implica invertir. Hemos preferido transformar el lugar para la especie y el biotipo de animales que queremos tener, en vez de seleccionar la especie y/o el biotipo correcto para el lugar, y en consecuencia, derrochamos el dinero gastado en ello. Esto definitivamente carece de sentido común.

¿No sería pues más correcto (y más racional) seleccionar el biotipo animal que se adapte al lugar, en vez de transformar el lugar para la especie y/o biotipo animal de nuestro sesgado gusto o preferencia? Lo dejo para la reflexión!

Plan de Manejo del Pastoreo

No cabe ninguna duda que el suelo, el agua, las praderas y el ganado, son los 4 activos o recursos más importantes para cualquier negocio o empresa ganadera, en cualquier lugar del planeta. Por eso no se deben manejar de cualquier manera. Hay que proporcionarles el manejo más correcto posible y eso se puede lograr con un adecuado PLAN DE MANEJO DEL PASTOREO. Ese es el objetivo que nos hemos propuesto trabajar en este mes de Febrero de 2019 con los productores ganaderos que quieran darle a su ganadería un Manejo Empresarial. Te invitamos a ver el siguiente video:

PRV: Hay que romper el preconcepto

 

Ing. Agr. Dr. Luiz Carlos Pinheiro Machado (Brasil)

Pastoreo Racional Voisin (PRV). Tecnología Agroecológica para el Tercer Milenio

Para hacer PRV… “Primero hay que romper el PRECONCEPTO”

Obviamente hay un PRECONCEPTO (prejuicio) contra el PRV. ¿Y porqué razón hay un preconcepto contra el PRV? Porque nosotros (los que trabajamos con el PRV) producimos mucho sin utilizar ni 1 gramo de fertilizante, sin utilizar ni 1 gramo (ni una gota) de los agrotóxicos (venenos), entonces es lógico que los productores (fabricantes y comercio) de fertilizantes, agrotóxicos y máquinas, no pueden estar muy contentos con la actividad que nosotros llevamos, pero, la vamos a llevar SIEMPRE.

¿Hay que olvidar la manera tradicional de hacer ganadería?

La gente (los desconocedores del PRV) está absolutamente equivocada, porque hay de atrás toda una conducta de equivocación. Por eso, conjuntamente con ROMPER aquel preconcepto (o prejuicio) que hay contra el PRV, hay que CAMBIAR DE CONDUCTA.

¿Cómo debe ser la conducta en PRV?

Lo más básico de todo es que: Hay que tener altas producciones a bajo costo. Es por esto que quienes trabajamos en PRV tenemos un compromiso, ante todo, con los productores. No tenemos compromiso con ninguna “casa comercial” (de fertilizantes, de agroquímicos, o de maquinaria e insumos). En este sentido, somos absolutamente independientes, lógicamente somos dependientes DE LOS PRODUCTORES.

La “ciencia convencional” trabaja así: mucho insumo para mucha producción (y mientras más insumos se usen, más producción se obtiene). Y eso es verdad, pero… ¿con qué insumos? Con los fertilizantes de síntesis química y los agrotóxicos (es decir, los productos de interés comercial para sus fabricantes). En ese mismo sentido, entonces, hacer uso de mucho insumo para producir mucho a su vez significa: “mucha ganancia para la industria, con mucha producción pero con un margen de ganancias para el productor muy mínimo, o incluso, produciendo a pérdidas”. Y desde luego, ESTE NO ES EL CAMINO QUE SEGUIMOS EN PRV.

Nosotros también usamos mucho insumo, pues eso es una realidad termodinámica que no se puede negar: no podemos producir mucho si no tenemos energía; pero la energía que nosotros trabajamos NO VIENE DE LOS FERTILIZANTES (de síntesis química), viene de la Energía Solar, que no se puede vender, no contamina, y no tiene límite, es infinita.

¿Es fácil hacer este cambio de conducta?

Desde luego que NO es fácil cambiar una conducta de muchos años de mal aprendizaje y arraigadas generacionalmente. Pero este ¡es un cambio necesario! aunque la ciencia convencional trate de mantenernos convencidos de todo lo exactamente opuesto al PRV.

A este respecto, una formulación sumamente interesante, expuesta por un Ingeniero Agrónomo Norteamericano llamado Bobby Kingsberry, quien en su momento tuvo un gran impacto cuando dominó el PRV, y a partir de su experiencia escribió un libro, y en el prefacio del libro dice esto:

Kingsberry USA 1989 citado por Pinheiro 2009 (PRV Bogotá)

En Brasil (para citar un ejemplo), según el Profesor Pinheiro Machado, los ingenieros agrónomos que están del lado de la ciencia convencional, lo que le dicen al productor que tiene que hacer para producir en su ganadería (y agricultura) va exactamente en el sentido opuesto de lo que realmente deben hacer. Es tal cual como lo ha descrito el Ing. Agr. y ganadero estadounidense Kingsberry. Y ahí es donde está precisamente una de las mayores dificultades a las que se ve enfrentado el productor. Por ejemplo, el ingeniero agrónomo le dice al productor que tiene que arar, pero NO TIENE QUE arar; le dicen que tiene que usar fertilizante, cuando NO TIENE QUE aplicar fertilizante.

Es por ello que se afirma que: los conceptos que fundamentan la aplicación del PRV en la ganadería mundial son RIGUROSAMENTE OPUESTOS a los que fundamentan las aplicaciones de la ciencia convencional.

De otro lado, una buena manera de ilustrar el modo en que trabajamos PRV, es la base fundamental que esta tecnología se sustenta en HECHOS más que en TEORÍA. Y como ya sabemos, los HECHOS no dan lugar a discusión. No se puede refutar un HECHO, porque simplemente es algo que ocurre por naturaleza y no necesita explicación. Aquí podemos citar al importante científico Francés Claude Bernard, quien dijo:

Claude Bernard - Francés siglo XIX - citado por Pinheiro 2009 (PRV Bogotá)

Cuando Bernard expuso esta afirmación, sus contemporáneos lo tildaron de LOCO. Como también hoy nuestros contemporáneos nos tildan de LOCOS por hacer PRV que no logra estar de acuerdo con las explicaciones que da la ciencia convencional para sus prácticas, ya que son exactamente OPUESTAS. Como también, un productor que no conoce PRV tilda de loco al que incursiona en PRV, porque no entiende lo que hace, y le parece que es una locura querer producir mucho sin hacer uso de maquinarias e insumos comerciales.

Pero el HECHO ha superado ampliamente la TEORÍA. La ciencia convencional convence con sus TEORÍAS justificando sus HECHOS (es verdad que se logran producciones muy altas, pero como se ha explicado, para eso se usa mucho insumo y maquinaria que hacen muy elevado el costo de producción y muy estrechas o nulas las ganancias para el productor, pero muy altas ganancias para la industria de agroquímicos y agrotóxicos). En oposición, está el PRV que logra producir mucho pero sin maquinaria ni insumos, lo que le da márgenes más amplios a las ganancias PARA EL PRODUCTOR y esto no es del gusto de la industria, pero esto es un HECHO que supera la TEORÍA CONVENCIONAL.

Debemos entonces estar preparados, porque la ciencia convencional no dará su brazo a torcer frente a los HECHOS que plantea el PRV, y harán todo lo posible por convencer a los productores de todo lo contrario, para que su negocio se mantenga.

Le invitamos a ver y a compartir con sus colegas de la ganadería, donde quiera que usted se encuentre, esta charla con el Prof. Pinheiro en nuestro canal de YouTube (video):