Las plantas arbóreas se subdividen en dos grandes grupos, las arbóreas propiamente dichas, y las plantas arbustivas. La diferencia entre unas y otras básicamente está en su tamaño, siendo las de mayor altura las arbóreas y las de menor altura las arbustivas.

En esta sección vamos a presentar solamente las arbóreas, pero usted podrá revisar también nuestra sección de plantas arbustivas si también son de su interés. A las arbóreas, para distinguirlas de las arbustivas, en términos de lenguaje, se les llama genéricamente árboles, y a las arbustivas se les llama arbustos.

Se define como arbórea o árbol aquella planta que se caracteriza por ser perenne (dura mucho tiempo), y sabemos que la mayoría de ellas pueden vivir por centenares de años. Su tallo es leñoso, ancho (tronco) y en buena parte de este no produce ramas, pero si las tiene, y suelen ser abundantes, principalmente en su parte superior. Alcanzan grandes alturas, lo cual es característica propia y exclusiva de este tipo de plantas, lo que incluso constituye (como se dijo antes) su principal diferencia con otro tipo de arbóreas (más pequeñas). Algunos profesionales en el área botánica o forestal, e investigadores, indican que para que la planta merezca ser clasificada como árbol debe medir más de 2 metros de altura en su edad de madurez (tronco y ramas bien desarrollados, comenzando a florecer o fructificar); pero en esto realmente no hay un consenso o acuerdo definitivo, ya que otros dicen que deben tener más de 3, 4, 5 o hasta 6 mt de altura a edad madura, y hay ciertos tipos de árboles, géneros o especies que logran hasta 100 mt de altura y llegar a vivir hasta miles de años. También indican estos que además de la altura, también deben tener un tallo (tronco) con más de 10 cm de diámetro. Como una ley natural (y aunque hay ciertas excepciones), a mayor altura del árbol y sobre todo, a mayor peso del ápice, habrá una mayor robustez en su tronco.

Los árboles también se caracterizan por producir ramas primarias (aquellas que se derivan directamente del tronco y prácticamente son una extensión del mismo), y ramas secundarias (ramas que se derivan de otras ramas). La parte más superior o ápice del árbol es comúnmente llamada copa o copo del árbol, y esta viene a formarse a partir de las ramas secundarias apicales, las cuales se renuevan cada año y le proporcionan longevidad.

Los árboles cumplen múltiples funciones en los diferentes ecosistemas rurales, y también en los urbanos. En las ganaderías equilibran el entorno, proveen madera, carbón de leña, sombra, reciclaje de nutrientes de capas profundas del suelo, tejido radicular que afirma los suelos, y a la vez los mantiene oxigenados, aportan sustrato orgánico para la fauna del suelo que lo convierte en humus o materia orgánica y mediante ella fertilidad para el cultivo de especies de interés agronómico o zootécnico, crean microclimas favorables para el cultivo de alimentos o forraje para el ganado, producen legumbres o frutos comestibles, producen flores para atraer abejas, alojan toda clase de fauna, reciclan gases de la atmósfera previniendo la contaminación ambiental (son el pulmón del planeta), evitan o anulan la erosión de los suelos, algunos protegen corrientes de agua o son reservorios de la misma, ayudar a mantener los ecosistemas en equilibrio, y en general, entre muchas otras bondades, son bastante benéficos en todo lugar donde se les plante.

SECCIÓN DE PLANTAS ARBÓREAS – Géneros y especies

Encuentre a continuación información técnica a cerca de las diferentes especies de árboles de interés particular para los Ecosistemas Productivos de Ganadería: