Herramientas para la Gerencia del Negocio Ganadero

 

¿Por qué no hay que deforestar los potreros?

Por: Zoot. Esp. Michael Rúa Franco

urge-cambio-tala-bosque

 

Durante muchos años nos “tragamos el cuento” en el sector agropecuario de que para establecer cultivos rentablemente productivos, entre ellos el cultivo de gramíneas (pastos) para poder hacer ganadería, teníamos que eliminar los árboles. Nos convencieron engañosamente con “ese cuento” de que donde hay sombra no hay fotosíntesis, y si no hay fotosíntesis los cultivos producen menos o no producen nada, y que por tanto no era conveniente tener árboles en las áreas de cultivo o de pastoreo, para que disque los pastos pudieran hacer “máxima” fotosíntesis y pudieran expresar su “máxima” capacidad de producir biomasa para alimentar al ganado. Acompáñeme en esta lectura y le comparto algo de información sobre por qué no hay que deforestar los potreros, tema elegido para hoy Viernes de Ecología con CEG Internacional.

Comienzo por decir que yo no siempre pensé que los árboles eran convenientes para el cultivo de pastos y forrajes. Hubo un tiempo (gracias a Dios muy corto) en el que yo pensaba lo mismo que seguro piensan o pensaban muchos de ustedes. Yo también me tragué entero en algún momento eso que mencioné en el párrafo introductorio de esta nota sobre la sombra en contra de la fotosíntesis. Y seré honesto también para aclarar algo: durante mis años universitarios jamás un profesor nos llegó a decir que para sembrar una pastura había que deforestar los potreros (otra vez, gracias a Dios).

Sin embargo, en el pensum de zootecnia estaba incluido (y creo que no ha cambiado mucho) que teníamos que pasar por las cátedras de edafología (ciencia del suelo), agrostología (ciencia del cultivo de pastos y forrajes), y maquinaria agrícola, entre otras complementarias. Y el detalle es que todas estas cátedras estaban estructuradas de tal forma que al concluirlas habríamos aprendido a aplicar el método convencional para sembrar y cultivar vegetales, y esto es, arando el suelo con herramientas y/o maquinaria agrícola, sembrando semillas, corrigiendo “desbalances” de fertilidad mediante aplicación de enmiendas minerales y fertilizantes, y controlando la competencia entre plantas mediante el uso de herbicidas, así como el control de plagas con pesticidas o plaguicidas. Y por deducción, estas prácticas no son tan fáciles de llevar a cabo (de hecho a veces es imposible), sobre todo las de arado, si el terreno donde se van a establecer las pasturas está arborizado.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

Ahora bien, menos mal que en toda universidad hay pluralidad, y no todos nuestros docentes estaban a ojo cerrado apostando al método convencional, y algunos de ellos (poquitos y tildados de “locos”) en la medida de sus posibilidades nos ilustraron sobre la posibilidad de hacer ganadería en potreros arborizados, “plagados” de arvenses y plantas nativas, e incorporando leguminosas. También hubo algunos (no los más antiguos sino los que recién se iban integrando al cuerpo docente) que comenzaron para entonces a introducir conceptos sobre sistemas agroforestales, que no tenía muchos años de haberse comenzado a impulsar como un método alternativo de producción agropecuaria con apoyos institucionales e internacionales de entidades que se organizaron a finales del siglo XX para impulsar estas tecnologías. Y hoy me causa un poco de humor recordar que habían en la facultad unos grupos de estudio de los que participaban principalmente estudiantes y algunos docentes (de hecho yo dirigí por unos años el grupo de estudio sobre bovinos), y cuando ya estaba yo en recta final para obtener el grado, surgió un grupo nuevo por iniciativa de varios estudiante sobre agroforestería, y graciosamente parecía un grupo “raro” (de ideas con poca acogida), tanto que era un grupo con baja participación pero esas ideas, raras para entonces, se veían muy interesantes, y aunque no supe si el grupo de estudio perduró en el tiempo, sus ideas o su causa sí que lo hicieron, y están hoy más vigentes que nunca.

Para cuando obtuve el grado profesional ya en el país se venían impulsando tímidamente los sistemas silvopastoriles. De hecho, la universidad y facultad de la que soy orgullosamente egresado y de la que me considero embajador, hoy es reconocida por sus avances en investigación y trabajos de campo en la línea de la agroforestería y el silvopastoreo, que incluso implementan en algunas de las granjas de prácticas, y varios de los docentes que integran el profesorado actual son destacados investigadores y académicos en este ámbito a nivel nacional. Sus trabajos se han publicado en revistas científicas y sirven de soporte para otras investigaciones en la misma línea.

Así pues que aunque fui formado como profesional para aplicar el método convencional, también hubo quien dejara en mi sembrada la semilla de la agroforestería y el sistema Silvopastoril, como también fue en la misma universidad que un par de docentes sembraron en mí la semilla del Pastoreo Racional propuesto por André Voisin (PRV), y como es notable, fueron semillas que cayeron en tierra fértil y que han dado su respectivo fruto, puesto que hoy tengo la bendición de Dios de dirigir la red de profesionales de Cultura Empresarial Ganadera (CEG) Internacional, desde donde por más de una década y media hemos venido capacitando a ganaderos y otros profesionales (colegas), asesorando productores, divulgando información e impulsando estas metodologías de Ganadería Racional, convencidos que no hay un mejor presente y futuro que una ganadería con potreros arborizados.

Ahora bien, en este contexto quiero resaltar, que la academia instruye al estudiante para que este esté preparado para atender a la demanda, y es claro que desde la mitad del siglo pasado hasta el presente la mayor demanda en el sector (no solo de productores, sino sobre todo de la industria) está dominada por los promotores del método convencional, y todavía los “raros” y los “locos” (según ellos) somos los que promovemos los métodos agroecológicos. La revolución verde e industrial tuvieron muchísimo que ver en eso, porque la revolución verde se suponía que tenía una causa justificada, y es la de producir los alimentos en cantidad (no necesariamente en calidad) que el mundo demanda y demandará año tras año con el exponencial crecimiento de la población mundial, pero en la práctica está demostrado que el cumplimiento de ese objetivo es bastante discutible, puesto que en el afán de producir mucho las tecnologías surgidas a partir de la revolución verde han traído consigo la degradación de muchos campos, la deforestación de muchas reservas forestales y bosques, y en casos severos la desertificación de millones de hectáreas de suelo en el mundo. Y esto viene ocurriendo a la vista del mundo entero, pero las soluciones hasta ahora propuestas no logran detener este “desastre” de los ecosistemas, y de los campos de producción agropecuaria.

suelo-degradado-encabezado

suelo-degradado-cortesia-opinion-caribe

 

Podemos afirmar entonces que: “Quien tumba un árbol ha dado el primer paso para convertir su campo en un desierto”. Y esto es así porque quien tumba un árbol luego tumba varios más, y es así como cualquier cantidad de ganaderos y agricultores en el planeta han llegado a tumbar todos los árboles que había en sus terrenos para establecer monocultivos. Tuve un profesor que mientras nos ilustraba con fotografías las grandes extensiones que otrora fueran bosques luego convertidas en agricultura o en pastizales para el ganado, que a los monocultivos de gramíneas los llamaba “los desiertos de pasto”, y después de haber escuchado a este docente llamarlos así jamás lo olvidé y año tras año lo he podido comprender muchísimo más.

urge-cambio-monocultivo

 

El que establece un monocultivo está cegado por el afán de hacer dinero, creyendo que mientras más cultive y produzca una sola especie más dinero gana, pero ni cuenta se da de lo que “invisiblemente” está ocurriendo en su campo, cultivo tras cultivo tiene un suelo más agredido, más deteriorado, menos fértil y vivo, y en consecuencia más dependiente de tener que gastar una gran cantidad del dinero que produce en herramientas agrícolas, maquinaria, y sobre todo, en insumos agrícolas y mano de obra para poder sostener la productividad de sus campos, y para cuando se dé cuenta, su campo estará literalmente convertido en un desierto. Basta con buscar en internet información sobre desertización o desertificación de suelos agropecuarios para encontrar cualquier cantidad y diversidad de información que sustenta esta afirmación.

Lo peor de todo es, que los argumentos que usan los promotores de las prácticas que degradan, es decir, del método de agricultura convencional, son bastante convincentes, y saben cómo fidelizar productores con este método. Uno de esos argumentos, como mencioné al principio es aquello de que donde hay sombra no hay fotosíntesis, y por tanto la productividad es más baja bajo los árboles. Un sinfín de productores agrícolas y ganaderos están totalmente convencidos de que esa es la verdad absoluta, y cuando se les propone reforestar les parece una locura. Pero lo que estos productores están desconociendo es “la otra cara de la moneda”, y con ello me refiero a que se cierran a la posibilidad de conocer la alternativa de hacer agricultura y ganadería bajo los árboles.

En lo referente a la ganadería en potreros arborizados, la agroforestería y la propuesta de sistemas silvopastoriles está demostrando con resultados de investigación que la producción de pastos y forrajes es mucho más abundante y de mejor calidad bajo los árboles. Citaré un par de referencias como ejemplo:

Deforestación (tabla leucaena con estrella)Deforestación (tabla panicum bajo sombra)

Pero no todo tiene que ver con la mayor producción de los pastos y forrajes bajo la sombra de árboles en los potreros, sino que los árboles prestan muchísimos otros servicios favorables a la ganadería, ya sea de forma directa o indirecta, tales como:

  • Control de erosión.
  • Ciclaje de nutrientes.
  • Fijación de nitrógeno.
  • Profundidad de las raíces.
  • Aporte de materia orgánica.
  • Conservación de micro y macro fauna
  • Productos maderables y frutos.
  • Conservación del agua.
  • Reducción del efecto invernadero.
  • Captura de gases contaminantes.
  • Impide la irradiación solar directa al suelo y los cultivos.
  • Ayuda a retener humedad en el suelo a favor de los cultivos.
  • Sombra para animales, suelo, microorganismos benéficos, plantas y humanos.
  • Temperatura (alrededor de 5 a 10 grados Celsius menos de calor bajo la sombra).
  • Control de plagas.
  • Generación de empleo.
  • Fuente de alimento.
  • Conservación de flora y fauna.

Luego, con todas estas bondades, tumbar y erradicar los árboles en las tierras ganaderas no solo es algo absolutamente absurdo y necio, sino inconveniente y perjudicial en el mediano a largo plazo. Y para ayudar a entenderlo, podemos hacernos una idea sobre por qué sin árboles el suelo está sometido a una muerte crónica si damos un vistazo a la siguiente infografía, en la que se relaciona la presencia de árboles en los potreros (como lo proponemos para la implementación del Silvo Pastoreo Racional Voisin -SPRV-) con el alojamiento de fauna diversa, y como parte de ella algunos vertebrados que promueven el equilibrio ecológico y la vida en los suelos:

Aves en SPRV (infografía)

En posteriores publicaciones me referiré puntualmente al establecimiento de proyectos SPRV, pero no quiero concluir esta nota sin dejarles una ilustración de lo que estamos trabajando en este tipo de proyectos en los que manejamos desde 100 hasta más de 1.000 plantas como densidad ideal para la ganadería, en combinación entre arbustivas y arbóreas, para poder llevar a cabo una ganadería en perfecto equilibrio con los ecosistemas (por ello los denominamos Ecosistemas Productivos), haciendo de la ganadería una actividad totalmente racional, consciente, responsable, sostenible a largo plazo, y sustentable, pero al mismo tiempo sumamente rentable y benéfica a todo nivel.

SPRV - CEG 2017

Entonces, ¿por qué no hay qué deforestar los potreros? La respuesta es: porque nos engañaron haciéndonos creer que la ganadería es menos productiva y rentable en potrero arborizados, y porque al deforestar nos estamos perjudicando a nosotros mismos, no solo en el ámbito de lo ecológico y/o ambiental, sino también en lo productivo y rentable, al echar a perder la innumerable cantidad y diversidad de beneficios que aportan la agroforestería y/o la silvicultura a la ganadería. Por eso y muchas cosas más estamos convencidos que el mejor presente y futuro para la productividad agroganadera en el planeta entero encuentra un gran aliado en la tecnología del SPRV. Y si todavía no la estás aplicando, creo que te conviene considerarlo. Hasta pronto amigos!!!

 

CEG Interactivo: Si aprovechaste y/o te gustó esta información, no te la quedes para ti nada más. Envíalo a tus amigos, conocidos y colegas Ganaderos o compártelo en tus redes y/o chats para que también la aprovechen. Y si tienes consultas, o comentarios, agradecemos que los dejes publicados a continuación para que podamos ayudarte a solucionar dudas o inquietudes.

 

About the Author Zoot. Esp. Michael Rua Franco

Zootecnista (Universidad de Antioquia) Especialista en Nutrición Animal (U.D.C.A.) Experto en Ganadería Racional/Ecológica

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s