Hoy es Lunes de Agronomía en CEG Internacional y vamos a abordar una de las inquietudes más comunes y de gran importancia para nuestras ganaderías.

¿Cuál es el mejor pasto para mi finca?

Esta es una de las preguntas que los ganaderos más frecuentemente nos hacen y cuya respuesta suele ser tediosa para el ganadero tradicional. Y es que muchas veces nos gusta que la respuesta sea concreta, que nos digan es esta variedad o aquella otra especie. Sin embargo, la solución la tenemos más a la mano de lo que creemos, solo es cuestión de sacar un ratito caminar por los potreros, por la zona, observar y analizar lo que está sucediendo, entrevistar a los más viejos en esto, e intentar comprender lo que ha pasado en nuestros terrenos con el paso de los años.

20160626_062017Foto 1. Brachiaria decumbens manejado en PRV y en asocio con diversas especies rastreras y arbóreas. Fotografía tomada por Marybell Muñoz, en Finca El Poró, Costa Rica.

Ahora, tome lápiz y papel e intente contestar las siguientes preguntas:

  • ¿Cuáles pastos ha tenido en su finca?
  • ¿Cuáles le han funcionado mejor?
  • ¿Cuáles pastos no le han funcionado?
  • ¿Por qué no le han dado resultado?

Estas son algunas de las preguntas con las que respondemos a la incógnita del mejor pasto. Cada finca es distinta y han sido manejadas de forma diferente, el ganadero es conocedor de la historia de la propiedad, sabe que ha sucedido a lo largo de los años y ha experimentado en carne propia el cambio climático, sabe cómo se han venido comportando sus potreros y por ende es la persona más adecuada para responder a estas interrogantes.

El recurso más importante con el que cuenta todo ganadero es el suelo y el forraje que en él se produce, tenemos pastos que han estado presentes en las fincas durante años, han soportado los diferentes manejos, las inclemencias del tiempo, y en ocasiones hasta los hemos intentado perder con el uso de herbicidas. Después, vamos a las ventas de agroinsumos y pedimos el mejor pasto, el que aguante la plaga que nos ha estado afectando por algún tiempo, el que produzca más, el que tenga más nutrientes. Es allí donde tienen una respuesta sencilla y en ocasiones es la especie más cara de todas.

El recurso más importante con el que cuenta todo ganadero es el suelo y el forraje que en él se produce…

Compramos estas semillas que requieren preparación de terreno (herbicidas, mecanización, fertilización, entre otras) para poder obtener buenos porcentajes de germinación, seguido de preparar el terreno se utiliza una sola especie en todo el lote, si no es en toda la finca e iniciamos un monocultivo dependiente de insumos externos, que limitan la actividad microbiológica del suelo, con características bastante especificas y por ende su adaptación a los cambios del clima es deficiente. Aclaramos, que estas especies son muy buenas, el problema es como las establecemos y como las manejamos.

Por otro lado, el Pastoreo Racional Voisin (PRV) favorece la biodiversidad microbiológica y macrobiológica (Incrementa la biocenosis), nos permite aprovechar y sacar el máximo rendimiento de los pastos con los que cuenta la finca, estimula la proliferación de diferentes variedades forrajeras en un mismo terreno, además de las leguminosas nativas que pueden ir apareciendo con el tiempo. Esta diversidad de especies van a prestar un sinnúmero de ventajas en nuestro sistema productivo, aportan los nutrientes en cantidad y calidad que el ganado requiere sin depender de insumos externos, mejora la calidad del suelo, reduce la proliferación de plagas y enfermedades, y permite que los forrajes respondan y se adapten de forma natural a las demandas del sistema productivo. Esto es lo que al fin de cuentas verdaderamente nos va a permitir ser eficientes y rentables.

20160526_103745Foto 2. Muestreo de pastos en asociación y algunas leguminosas nativas. Fotografía tomada por Oscar Jiménez en Finca El Poró, Costa Rica

En este caso podemos dar testimonio propio donde hemos encontrado alrededor de seis especies diferentes de pastos en un área de muestreo de un metro cuadrado, asociados a al menos dos especies diferentes de leguminosas nativas. También hemos encontrado nuevas especies de pastos que aparecieron tras haber implementado esta técnica de pastoreo (PRV), estos pastos no habían sido vistos en la zona por más de ocho años y las semillas aún se encontraban latentes en el suelo.

Al igual que muchos, iniciamos en esto de la ganadería estableciendo pastos mejorados en la finca, pasábamos horas analizando las fichas técnicas de cada especie y buscando el mejor pasto. La incorporación de estas especies se fue realizando por etapas para poder manejar el ganado aún teniendo áreas en establecimiento, fue un proceso lento que nos permitió aprender muchas cosas. Uno de los aprendizajes fue ver que los pastos que se estaban introduciendo soportaban muy bien el verano pero cuando la condición era opuesta y había abundancia de lluvias estos se estresaban y limitaban su producción. Entonces, decidimos cambiar la estrategia y asociamos pastos naturales a los ya establecidos, obteniendo semilla de las fincas vecinas, se dejó de utilizar herbicidas, fertilizantes y hasta se dejó de mecanizar porque ya no era necesario ni tan siquiera para la siembra.

20161006_101719Foto 3. Bejuco engordador (Calopogonium mucunoides), Foto tomada por Oscar Jiménez en Finca El Poró, Costa Rica.

Por otra parte notamos que la asociación de pastos (naturales, mejorados y diferentes especies) responden mucho mejor a las condiciones extremas, dándose un juego entre especies en base al clima, si alguna de las especies cede espacio, otra lo llena y así sucesivamente, manteniendo siempre una muy buena producción de forraje a un costo muy bajo, tanto de establecimiento como de manejo, mejorando cada vez más la calidad de nuestros potreros sin tener que intervenir.

Por eso les recomendamos que antes de pensar en introducir nuevas especies a sus fincas primero caminen por los potreros y observen que sucede, con que especies cuentan y traten de identificar la importancia de cada una y les garantizamos que se sorprenderán. Entre más especies podamos manejar en un potrero más estimulamos la biocenosis. Sí asociamos los pastos con plantas arvenses, arbóreas, arbustivas, medicinales y leguminosas la biodiversidad sería muy basta y esto atraería también una gran cantidad de insectos entre los cuales pueden aparecer controladores biológicos y las tan importantes abejas, permitiéndonos acercarnos a un ecosistema balanceado, en el que las afectaciones de plagas y enfermedades tanto en los pastos como en el ganado estarían controladas por el mismo equilibrio natural del ambiente productivo.

…antes de pensar en introducir nuevas especies a sus fincas primero caminen por los potreros y observen que sucede, con que especies cuentan y traten de identificar la importancia de cada una y les garantizamos que se sorprenderán!

Si esta nota ha sido de tu agrado e interés por favor no olvides comentar con nosotros tus opiniones sobre este tema, y/o comparte esta nota en tus redes sociales, o envíalo por correo a tus colegas y amigos de la ganadería en el mundo…

Autores:

Oscar Jiménez y Marybell Muñoz

Ingenieros Agrónomos

Cultura Empresarial Ganadera Internacional

Sede Costa Rica.

About the Author Ing. Agr. Oscar Jiménez

Ingeniero Agrónomo (Universidad EARTH)