Hoy es “Lunes de Agronomía” en CEG Internacional. Y te invito a que hablemos de un tema fundamental para la Ganadería del presente y futuro: El suelo.

Algunos antecedentes

En el año 1991 se reportó que alrededor de 25 millones de hectáreas pastoreables (que significaba un 50% del total de hectáreas para uso pastoril) en América Latina, se encontraban en avanzado estado de degradación” (Citando a Serrão, E.). Han pasado ya 26 años desde entonces, y es absolutamente obvio que la situación empeoró.

suelo-degradado-cortesia-unsamCortesía: UNSAM

En 2015, un informe de FAO/ONU indicó que: “…el 33% de la tierra (del planeta) se encuentra de moderada a altamente degradada. Cada año unos 12 millones de hectáreas de tierra se convierten tierras improductivas o en desiertos. Como causas de esta preocupante situación mundial de los suelos se atribuyen las siguientes: (1) Erosión, (2) Salinización, (3) Acidificación, (4) Compactación, y (5) Contaminación química de los suelos.

Si eres agricultor o ganadero, es decir, si tienes el privilegio de administrar un terreno, no puedes haber leído estos datos a la ligera y seguir leyendo con la consciencia adormecida, por favor, si es necesario, léelo de nuevo y toma un par de minutos para analizarlo y ordenarle a tu consciencia estar más despierta, porque de una óptima comprensión y del nivel de compromiso que asumas para contribuir con un mejor uso del suelo desde tus tierras, en tu granja de producción ganadera, a favor de la humanidad entera, de la cual tú y toda tu casa, familiares y círculos de amistad, también hacen parte.

Contribución de la Ganadería a la Degradación de Suelos

Desde el año 2006 como resultado de una investigación realizada para FAO se demostró en cifras que la Ganadería mundial alcanzaba registros históricos suficientes para instalarse en el lugar número 1 del ranking de clasificación de las principales fuentes de contaminación del planeta. Desde entonces estamos “en el ojo del huracán” y no es para menos. Y tampoco es injusto porque bien merecido lo tenemos.

suelo-degradado-cortesia-opinion-caribeCortesía: Opinión Caribe

En la investigación realizada para FAO no hubo exclusión ni discriminación de ningún sistema de producción ganadero. Todos ellos fueron incluidos. Algunos defensores de la ganadería como negocio, aplicando nuestra típica tendencia humana vigente desde Adán y Eva de no aceptar que nos hemos equivocado y culpar a los demás de nuestros malas decisiones y comportamientos, hemos pretendido desplazar nuestras culpas hacia el sistema de producción en Feedlots (o ganadería a corral, estabulados, etc.), tratando de sacar en limpio a la Ganadería en pastoreo. Ciertamente, la mayor contribución de emisión de GEI (gases con efecto invernadero) la hacen las ganaderías en confinamiento (corral o establo), pero la ganadería en pastoreo no es la cenicienta de este “cuento”.

Y amigos, por favor no se confundan con esto. Por un lado, los ecologistas (unidos a los veganos, vegetarianos, y similares) se equivocan pretendiendo acabar con la ganadería en el mundo usando afirmaciones y argumentos sacados de contexto, mucho de ello basado en el informe de FAO del año 2006, entre otras fuentes. La ganadería en sí misma no es el problema. Si lo fuese, el planeta se hubiese “acabado” hace muchos años. El problema es de la manera como estamos agrediendo al suelo y como se manipula la información para justificar las “malas prácticas ganaderas”. Por el otro lado, los agricultores y ganaderos se equivocan cuando no aceptan que son contribuyentes importantes a la mencionada degradación de los suelos del planeta, también cuando lo ignoran o no se quieren hacer conscientes de ello, y peor aún, cuando lo saben, está en sus consciencias, pero actúan con indiferencia e irresponsabilidad, como si no fuese con ellos.

El 26% o más de la superficie terrestre del planeta está cubierta en pastos permanentes. Aparte de ellas, más de un 5% está en cultivos permanentes. Y alrededor de 13 a 14% de la tierra podría ser tomada para estos usos. Significa que un 45% de la tierra de todo el planeta está, o podría estar, sometida a la producción de alimentos de origen vegetal o animal en la actualidad y a futuro. Por su parte, el planeta es habitado por un poco más de 7.200 millones de humanos actualmente. Se calcula que para el año 2.050 seremos (con el favor de Dios) unos 9.000 millones de personas.

Concluyo de todas las cifras citadas hasta ahora lo siguiente: En la actualidad se contabilizan alrededor de 2 hectáreas por habitante. En los próximos 35 años, de seguir todo como vamos, habrá 2.000 millones de habitantes más y 420 millones de hectáreas menos. Para el año 2.050 con el crecimiento poblacional y la pérdida de tierras productivas y desertificación de la misma, tendremos que producir más comida en menos tierra (alrededor de 1 Ha por habitante). Si eres agricultor o ganadero esto te incumbe!

Suelo vivo vs Suelo muerto

suelo-degradado-vivo-o-muerto

El suelo por sí mismo no tiene vida. La vida se la confieren los organismos vivos que lo habitan. El suelo por sí mismo no es fértil. La fertilidad del suelo es proporcional a la cantidad y calidad de organismos vivos que viven en el. Un suelo cualquiera será más fértil y por tanto más productivo, en la medida que los organismos vivos que lo habitan sean más en número y diversidad de especies. El problema de nuestros suelos es que como ya debe estar claro, los estamos matando. ¡Somos asesinos de suelos!

Retomando lo dicho por FAO, y evidenciando algo más, debes tener claro que:

  • Erosión: La agricultura y la ganadería favorecen la erosión solar, eólica (vientos) e hídrica cuando deforestamos los campos e incineramos la vegetación; y lo agravamos cuando realizamos prácticas de arado (de cualquier tipo), ya que estas desagregan el suelo, y lo hacen fácil de erosionar por el sol, el viento y el agua, o incluso, por los animales que sostenemos en tales tierras. Por supuesto, la erosión de cualquier tipo es una causa directa de muerte de los organismos que habitan el suelo.
  • Salinización: el agua “lava” las sales orgánicas y otros elementos orgánicos que neutralizan las sales inorgánicas. Un suelo con este tipo de sales ya no es productivo debido a que quema las raíces de las plantas. Este lavado lo facilitamos en la medida que los suelos están más erosionados por prácticas como las mencionadas.
  • Acidificación: Los fertilizantes industriales con compuestos nitrogenados acidifican el suelo a largo plazo ya que producen iones de amonio que reducen el pH. Las plantas capturan por naturaleza elementos base como calcio, magnesio, potasio y sodio cuando estos son filtrados al suelo, antes de que ataquen al suelo. Cuando se tala un bosque o se quema, se pierden todas esas bases absorbidas por las plantas, resultando en una pérdida de riqueza del suelo que luego se traduce en pH ácido. Por supuesto, procesos de erosión y lavado en el suelo también acidifican.
  • Compactación: Un suelo con riqueza de vida se mantiene equilibradamente oxigenado, a través de los capilares que dejan los organismos vivos, tanto de su fauna como de su flora. Un suelo que va muriendo por prácticas degradadoras tendrá menor capilarización y en consecuencia estará más compacto. El pastoreo continuo y alterno, e incluso en ciertos casos también en rotación, contribuye con esto porque el suelo no recibe suficiente reposo para recuperarse. La agricultura intensiva por su parte, compacta el suelo en la medida que este es más pobre de vegetación y de vida orgánica, lo que viene como resultado de establecer monocultivos.
  • Contaminación química: No solo se refiere a contaminación por fertilizantes industriales o de síntesis química, también a los agrotóxicos (venenos industriales) que se usan como pesticidas, plaguicidas, herbicidas, etc. aplicados sobre la superficie de los cultivos (incluyendo pastizales). Y, claramente, también se incluyen elementos bioquímicos como nitritos, nitratos, sulfatos, fosfatos y similares, metales pesados y otros, que se van tornando contaminantes en la medida que no haya los mecanismos naturales para mantenerlos en equilibrio.

Conclusión

Mientras más dependan la agricultura y la ganadería de la maquinaria, las herramientas agrícolas, y los insumos comerciales de origen industrial (no orgánicos), menos futuro tiene esta actividad como negocio sustentable y rentable. Contrariamente, mientras menos dependa de ellos, y más autosuficiente se vuelva, aprovechando al máximo los recursos naturales orgánicos e inorgánicos reciclables, para mantener suelos vivos, fértiles por naturaleza propia, productivos, libres de todo contaminante y sobre todo equilibrados en todo sentido, será esta una ganadería realmente rentable a largo plazo, y favorable para un mundo que demanda alimentos más sanos y saludables (la verdadera Seguridad Alimentaria Mundial depende tanto de cantidad como de calidad).

Por favor, no sigamos siendo parte de los difamados ganaderos asesinos de suelos. Seamos parte de la cultura emergente, de ganaderos regeneradores de suelos. Hagamos acto de consciencia y tomemos cuanto antes la decisión, no solo de convertir nuestras ganaderías en importantes sumideros de carbono, cultivando SUELOS VIVOS, en ecosistemas equilibrados, productivos y más rentables, sino, además, integrémonos a las comunidades que trabajan promoviendo estos modelos de ganadería responsable.

suelo-degradado-cortesia-el-jechoCortesía: BioGanadería El Jecho, Meta (Colombia) – Zoot. Javier Rodríguez

Me di a la tarea de elaborar esta nota, principalmente para invitarles a unirse a quienes estamos reflexionando, recapacitando y replanteando la manera tradicional de hacer ganadería, para convertirnos a un modelo de producción holístico y sustentable. Estoy 100% convencido de que si abandonamos de inmediato el modelo contaminante, que es aquel que para ser productivo se vale de métodos agresivos y degradadores del suelo y de los ecosistemas ganaderos, y emprendemos una nueva ganadería que sea RACIONAL (o sea, una ganadería consciente, bien pensada, bien planificada, responsable, proactiva, ecológica, entre otras cosas), que en vez de degradar contrariamente regenere y restituya los ecosistemas ganaderos, para el año 2.050 ya no seremos el principal agente causante de la contaminación del planeta, y ya no estaremos “en el ojo del huracán” como estamos hoy, al contrario, pasaremos a ser la primera opción para la lucha contra el Cambio Climático y para la regeneración y restitución de las tierras degradadas. La ganadería es, sino la única, la primera opción en el mundo para lograr este objetivo. La Ganadería en todo el planeta solo tiene un futuro, y lo he denominado el ECOSISTEMA PRODUCTIVO.

Si estás de acuerdo conmigo, comenta conmigo tus opiniones y comparte esta nota en tus redes sociales o envíalo por correo a tus colegas y amigos. Mientras más personas vinculadas con la ganadería mundial hagamos consciencia de estos asuntos, podremos estar más unidos y trabajar en equipo desde nuestras granjas a favor de un mundo mejor, para nosotros mismos y para quienes lo van a heredar en las próximas generaciones… Que Dios nos respalde con su bendición en este propósito!

Hasta pronto! Y que sigan pasando un Feliz Lunes de Agronomía con el Equipo CEG…

About the Author Zoot. Esp. Michael Rua Franco

Zootecnista (Universidad de Antioquia) Especialista en Nutrición Animal (U.D.C.A.) Experto en Ganadería Racional/Ecológica

4 comentarios

  1. En el Norte de México, en en la zona del Semidesierto Chihuahuense, la ganadería no sólo esta degradando los suelos como se comenta. La ganadería extensiva que se practica en estos agostaderos naturales, caracterizada por un sobre pastoreo evidente, está afectando la vegetación misma!. En la mayoría de los agostaderos se tienen pastos en estado de sobrevivencia!

    Le gusta a 1 persona

    1. Urge aplicar un cambio del modelo de ganadería que allí se lleva a cabo, para que eso no siga ocurriendo. Una opción es encaminarse hacia la GANADERÍA RACIONAL…

      Me gusta

    1. Gracias! Lo importante es que el mensaje se vaya diseminando, para contribuir a que hagamos cada vez más consciencia

      Me gusta

Los comentarios están cerrados.